Luisonte

Sigue intententádolo

Esto es algo que me rondaba al cabeza incluso desde pequeño y que no hace mucho leí a alguien (no recuerdo quien) que también le pasaba. El tema es siguiente.

Coyote y Correcaminos. Todos sabemos de qué hablo. El mítico programa de hace unos cuantos años en el que el esgangillado Coyote (hambietimus maximun) intenta dar caza con toda clase de trampas a El Correcaminos (Avis rapidum), no era una serie que echaban de diario cómo campeones o Caballeros del Zodiaco y quizás por eso me gustaba más porque la haci un tanto especial, pero no es de esto de lo que quiero hablar.

El concepto de la serie. La idea en sí era sencilla, una serie interminable de trampas cada vez más enrevesadas con las que hacer que el coyote muerda el polvo una y otra vez. Pero a mi había algo que no me gustaba, y que no entendía, cada minuto cambiaba de trampa, cada vez una nueva, no daba una segunda oportunidad a la trampa. ¡Pero si casi lo habías atrapado con esta!, ha fallado por tan sólo unos centímetros, sigue intentándolo, sigue perfeccionándolo. Está bien, lo reconozco, una serie de un Coyote perfeccionando una trampa hasta que pille al correcaminos no vendería mucho, pero la idea es esa.

Hay muchas veces que nos damos por vencidos muy pronto, aveces parece que cuando la cosa se tuerce un poco es momento de dejarlo a un lado y ponerse con otra cosa. No hay mejor profesor que el error, hay que seguir intentándolo, pocas cosas hay que no salgan si le pones empeño y ganas. Muy  pocas.  Así que la idea es esa, no deseches una buena idea sólo porque no haya salido perfecta a la primera. El fracaso es el primer paso hacia el éxito.